Mi Historia Vocacional
La influencia de mis padres en mi vocación Mis padres han sido para mí un ejemplo vivo de valores humanos, servicio al prójimo y resiliencia. De mi madre (docente) aprendí el valor del amor incondicional, el servicio, la entrega total a los más necesitados y sufrientes. Y ese testimonio "se me grabo a fuego" e influenció muchísimo en mi actitud hacia el servicio y en mi vocación.
Mi padre fue para mí un ejemplo de superación. De él aprendí que "con decisión y empeño" podremos lograr lo que anhelamos. Su vida fue un testimonio rotundo de eso. Y este ejemplo también ha marcado mi vida en la búsqueda de superación profesional y en el logro de metas.
Mi historia Nací en Argentina, Ciudad de Buenos Aires, Barrio Norte. Me crié en una familia numerosa. Desde muy chica ya tenía una marcada vocación de ayudar a los demás. Recuerdo que ya desde mi educación primaria me preocupaba por las compañeras que veía tristes, "raras", o no integradas al resto y me acercaba a ella para escucharlas y ayudarlas.
Al llegar a la adolescencia (16 años) entré en un grupo de jóvenes maravillosos, y sin darme cuenta me convertí en la "psicóloga" del grupo, en "mamá"" o "protectora" de muchos jóvenes mayores o menores que yo a los que ayudaba y aconsejaba con muchísimo placer y alegría de poder serles útil.
O sea que ya desde corta edad sentí que mi vocación, mi misión, aquello que me llenaba el alma era poder ayudar a las personas que sufrían emocionalmente a sanar, devolverles una mirada más positiva de su vida, y desarrollarse más plenamente.
Por eso a mis 17 años entré en la carrera de psicología que era, es y siempre será MI PASIÓN!!